Estudiante de nuevo

Supongo que me acostumbraré pronto a estar sentado en aulas atendiendo al profesor, estudiar en casa o caminar por los pasillos de la universidad pero en esta primera semana todo sabe a nuevo, todo huele a descubrimiento.

Empezé la semana sin tenerlas todas conmigo, desconfiando de que las clases fueran a ser en inglés y me llevara la gran sorpresa. Despues de preguntar, buscar y orientarme encontré el aula de la primera clase, Sunlighting in Architecture. Éramos apenas 15 y había otros dos estudiantes extranjeros, de Irán. Cual fue mi sorpresa al descubrir que podían hablar turco y ahí mis miedos volvieron. Afortunadamente al hablar con la profesora y entender que no iba a pillar ni papa dió la clase en inglés con algunos momentos para responder dudas en turco. Que de todos los alumnos yo sea el único que no hable turco y hagan la clase en inglés demuestra una gran consideración por la que estoy agradecido.

El martes vino la primera sorpresa cuando cambiaron la clase obligatoria de “Advanced Mathematics” por una de programación matemática en turco. Depués de ir desde mi facultad a la Facultad de Administración de Empresas en teleférico (sí, un pequeño teleférico para 6 personas sentadas que atraviesa un parque en forma de valle) descubro que efectivamente es como chino mandarín al juntar programación con turco. Por suerte no tendré que tomar esa clase y el próximo semestre la sustituirán por una materia más adecuada al máster. Y en inglés.

El miércoles me desplazé al gran campus de Maslak en metro y tuve una clase con la coordinadora del master que, de nuevo, muy amablemente la hizo en ingés sólo por mi. Y hoy he tenido una clase de Proyectos con ella que en realidad es la preparación del tema para la Tésis así que es más bien una tutoría con la coordinadora en su despacho. Tres alumnos, la profesora y su gordísimo gato Sarfield(un juego se palabras entre Garfield y Sari, amarillo en turco).

Así que ahora respiro aliviado ante la perspectiva del semestre y disfruto de las ventajas de ser estudiante de nuevo, como viajar en transporte público por la mitad o el comedor de la universidad, donde puedo comer tres platos(generalmente sopa, carne y arroz o bulgur), postre, pan y agua por la módica cantidad de dos liras(81 céntimos!). Me explota la cabeza cada vez que lo pienso. Creo que iré a comer a la universidad aunque no tenga clases.