Iftar

Esta es la ultima semana del Ramadan, el mes en el que los musulmanes practicantes ayunan durante el dia, desde el alba hasta el anochecer.

Personalmente tenia curiosidad por ver como se viviria en una ciudad moderna como Estambul esta tradicion. Se nota en algunos pequenos detalles (al salir del trabajo hay mesas preparadas y gente reunida para comer cuando se pone el sol) pero en general la vida sigue siendo la misma, la gente sigue comiendo y bebiendo y trabajando y viviendo. En mi oficina hay poca gente que lo sigue(he calculado un 5%) y es mi parecer que al menos en esta ciudad se va a ir perdiendo con el tiempo. Aunque de momento sigue siendo ampliamente seguido aqui, el ambiente joven y con estudios que me rodea(y en general la actual joven generacion turca de Estambul) lo respeta pero no lo sigue o algunos deciden hacerlo algun dia puntual o no tomar alcohol durante ese mes.

El iftar es la comida tras la puesta del sol que rompe el ayuno diario durante el mes del Ramadan. Es un momento ceremonioso en el que la gente practicante se reune y comen juntos (hay diversas comidas especiales como un tipo de pan, ramazan pidesi, pero se puede hacer con cualquier comida normal).

Habia escuchado que era una experiencia interesante ir a la entrada de una mezquita para ver la gente celebrarlo. Asi que con mi amiga Yeliz(que aun viviendo aqui toda su vida no lo habia visto antes) nos dirigimos a la mezquita de Eyup, en el cuerno de oro, en un barrio trabajador y mas tradicional. El recorrido desde la parada de autobus hasta la plaza estaba lleno de stands vendiendo todo tipo de productos relacionados con el Ramadan, de decoracion o comida. Al llegar a la plaza frente a la mezquita, tan solo unos minutos despues de que el iman cantara y la gente empezara a comer, nos encontramos con una gran multitud sentada en circulos de familias comiendo elaborados menus de comida casera. La imagen era bastante bella, con la gente sentada en alfombras, una fuente central y la mezquita de fondo con un gran letrero colgado entre los minaretes: gente de todas las edades disfrutando al fin de la gratificante comida y bebida. Al parecer el ayuntamiento reparte comida para los que no se la pueden permitir. Nosotros nos compramos un bocadillo y nos sentamos en el suelo de marmol intentando mezclarnos con la gente y observamos con curiosidad la celebracion de tan interesante ritual.

Boda

Las bodas son uno de los rituales más interesantes de los seres humanos. Y si esa unión es entre una amiga turca y un amigo sueco en una ladera con vistas al Bósforo, el estrecho que cruza Estambul, interesante es un adjetivo que se queda corto. Posiblemente la boda más peculiar, diferente, moderna y unificadora de culturas de las que haya asistido.

Para empezar el lugar elegido junto al segundo puente que cruza el Bósforo te dejaba sin aliento. Luego el hecho de unir en una misma ceremonia a las culturas turcas y suecas(sazonado con representación española, mejicana, alemana y hasta de Senegal) y fusionar de forma tan armónica sus diferentes tradiciones fue todo un logro. La boda se dividió en bloques de discursos de ambas familias y amigos, con dos presentadores que iban invitando a los “ponientes” a ir junto a los novios, sentado de espaldas a las impresionantes vistas, y pronunciar unas palabras. Aún a riesgo de ser poco objetivo, el discurso de Hilal fue de los más emotivos, con la novia llorando y varios invitados acercándose a felicitarla.

Mientras escuchábamos los discursos, en cada mesa habia un pequeño dossier con una breve descripción de los invitados que se sentaban en cada mesa, dándote la oportunidad de conocer sus nombres, su procedencia y algún detalle curioso. Incluso la comida tenía detalles de ambos paises(algún canapé con las banderas de ambos paises).

Y luego en la pista de baile empezamos con un baile tradicional turco muy entretenido en el que se baila en circulo con las manos unidas por los meñiques. A continuación una surtida mezcla de canciones suecas, españolas, turcas y demás.

Hacia media noche la boda oficial se daba por terminada y la sección joven de la boda(unos 70) nos desplazamos en minibus y taxis a un puerto cercano para empezar el after party: una fiesta a bordo de un barco que se desplazaba lentamente por el Bósforo nocturno, cruzando los puentes iluminados y permitiéndonos bailar y disfrutar de la unión de estos dos grandes amigos hasta altas horas de la mañana. Que gran manera de celebrar esta unión que no hace sino confirmar que el amor es capaz de unir culturas tan diferentes y a la vez tan iguales. Que seáis muy felices  Çagil y Anders!

 

Bakkal

Una de las cosas más interesantes, y en mi opinión, fantásticas, de Turquía, son los bakkal: las tiendas de comestibles o tiendas de barrio. Mientras que en otros países estas tiendas tienden a desaparecer en favor de los super o hipermercados en Turquía conviven en armonía o incluso tienen más presencia que los modernos supermercados: los encuentras en prácticamente cada esquina. Por otra parte mientras que en España viene siendo habitual que sean llevados por gente extranjera(por indios o pakistaníes en Barcelona, por chinos en Madrid, por poner los ejemplos que conozco de primera mano), en Turquía  son llevados por una misma familia turca por varias generaciones y sueles ver a varios de ellos(tíos, sobrinos, abuelos)trabajando en las mismas. Esta forma de micronegocio es parte indispensable del día a día en Turquía y son más que un simple sitio donde vas a comprar, conocen a todo el barrio y en algunos casos son como parte de la familia.

Otra cosa que las hace competitivas es su horario: abren todo el día y no suelen cerrar más temprano de medianoche y algunas en el centro están abiertas 24h. Pero la genialidad y utilidad de estas tiendas no se queda aquí, pues puedes encontrar casi de todo, desde pan fresco hasta alcohol pasando por frutas y verduras, casi todo al mismo precio que en un supermercado (mientras que en Madrid tienes que aceptar ver a los chinos comprando su mercadería al por mayor en el Día para luego revendertela al triple).

Hasta aquí ya valdría para admirar estas tiendecitas que te salvan la vida pero lo que es para quitarse el sombrero es que si tienes la suerte ( y es muy fácil que así sea ya que pueblan Estambul) de tener una tienda abajo de casa o en la esquina y tienes una ventana o balcón a la calle…ni siquiera tienes que bajar a por la comida: basta con llamar al propietario de tu bakkal local(en mi caso Serkan abi “el tío Serkan”), decirle lo que necesitas, ya sea una barra de pan, una botella de vino o cosas para cocinar tu cena y esperar apenas unos minutos. En mi caso salgo a la terraza y deslizo con un cordel edificio a bajo una cestita de mimbre. Serkan abi sale de su establecimiento, pone la comida en la cesta, recoge el dinero, deja el cambio(y puedes incluso pagar con tarjeta de crédito!) y vuelve a su tienda respondiendo con la mano a mi gracias. Subo la cestita y ya tengo mi comida. Simplemente genial.

Eskişehir

 

El fin de semana resulto en un viaje a la ciudad de Eskişehir(Ciudad antigua)para presenciar una ceremonia civil de dos amigos de Hande, la mejor amiga de Hilal y aprovechar para visitar la ciudad. Tras un viaje en autocar(de calidad bastante superior a los españoles) de tres horas las primeras cosas que destacan de la ciudad son: la contradicción de llamarse ciudad antigua cuando resulta de caracter bastante nuevo y bien cuidado. La razon es que a pesar de haberse fundado en el 1000 a.C la mayoria fue destruida en la guerra de la independencia turca. La planicie de la ciudad destaca en seguida en contraste con la topografia de Estambul. Un pequeño canal cruza el centro, atravesado por pequeños puentes de diversos colores bastante horteras. İncluso se han permitido el homenaje retro de tener gondolas venecianas por el canal.

Aún así la ciudad tiene un carácter muy apacible y tranquilo y mientras no empieza la ceremonia nos damos un homenaje de desayuno bastante barato en comparación con Estambul. Parece que la regla sea cuanto más al este más barato. Paseamos por los alrededores del canal y llegamos en tranvia hasta la parte antigua, famosa por sus casas de madera conservadas. Llegamos a la ceremonia justo cuando alguien del ayuntamiento esta preguntando a los novios si aceptan casarse. Si no fuera por el atuendo del hombre(una larga tunica color vino) y la cantidad de familiares con pañuelos en la cabeza, no podría distinguirlo de una ceremonia civil en España. Cuando han aceptado y los testigos han firmado, los novios y su familia cercana se ponen en fila y los demás van pasando para felicitarles. Los novios besan la mano de los mayores y se la llevan a la frente. Luego estos regalan brazaletes de oro a la novia o con alfileres ponen a uno de los novios broches de oro o billetes en una banda alrededor del traje, como regalo de bodas. Una tradicion bastante curiosa(e interesante visto como esta el oro actualmente)

Tras la ceremonia y el clásico lanzamiento del ramo seguimos paseando hasta llegar a un restaurante famoso por la especialidad de la ciudad:el çi borek, unas empanadas de hojladre fritas rellenas de carne o queso. Tambien comemos mantı, sin duda uno de los platos nacionales turcos, mas conocidos como los raviolis turcos, aunque servidos con una salsa de yogurt y ajo. Y finalizada la comida, nada mejor que unos ligeritos baklavas para rebajar. Un buen modo de despedir el dia de excursion y volver a Estambul