Fiesta en casa

Era hora de inaugurar la terraza de mi casa con una pequeña fiesta asi que el pasado viernes invite a algunos amigos de la oficina a cenar y disfrutar de las vistas. Salimos del trabajo y paseamos los 15 minutos que separan el despacho de mi piso. Antes hicimos algunas paradas ténicas: en el manav(la frutería) a comprar kiraz y kavun(cerezas y un melón). La siguiente parada fue en Hayri Usta (usta significa maestro, por lo tanto en la tienda del maestro Hayri), un restaurante especializado en lahmacun, la mal denominada en el extranjero pizza turca, una masa elipsoidal de levadura horneada(aqui en estambul en hornos de piedra) y condimentada con carne picada, tomate y cebolla. Aparte te suelen dar ensalada y limon para agregarla encima y luego enrollarla y degustarla. Antes de venir aqui no me gustaba ya que en Barcelona es una masa insípida pero aquí con los hornos que tienen sale crujiente y delicioso. Encargamos un menu de lahmacun para todos y pasamos por el bakkal de mi calle(la tienda de comestibles), y le compramos a Serkan abi (literalemente hermano mayor Serkan) bebidas varias para pasar el calor y la humedad que empiezan a apoderarse de la ciudad.

Hilal se había adelantado y se había encargado de dejar más que presentable la mesa y las cosas de pica-pica que había comprado el día antes. El resto de la noche fue una noche relajada y divertida entre amigos (todos menos uno arquitectos, esa gran secta).

Picnic

La oficina en la que trabajo organiza una vez al año un picnic para todos los empleados. El picnic se celebra en Silivri, un distrito en el límite europeo de la provincia de Estambul. Los jefes de la oficina, un matrimonio y la hermana de ella tienen una casa de verano alli, perteneciente al abuelo de las mujeres, militar y político turco además de ser el cuarto presidente de Turquía, allá por los años 60. Eso, claro, da a entender, que no han pasado demasiadas penurias econonómicas en su vida.

Para ir a la casa alquilaron un autocar para llevar a los empleados y sus parejas e hijos. Tras una hora de camino llegamos a esta localidad costera (la casa tiene salida directa a la playa) y nos encontramos con un amplio jardin en el que lo primero que sorprendía era encontrarse con un toro mecánico como el de las ferias. A parte habían montado una serie de actividades que se desarrollaron durante el dia: una mesa de ping-pong, escopetas de aire, un par de inmensas bolas de plastico hinchables para “caminar” por el agua, futbolines y hasta un futbolin escala humana en la playa. Todo ello amenizado por un dj, una barra libre de bebidas y una gran mesa con comidas turcas(borek,dolma…) y barbacoa a media tarde.

Con Hilal dimos un paseo por la playa y aunque hacia un tiempo esplendido para bañarse el agua tenia demasiadas algas como hacerlo apetecible

Un dia relajado para inaugurar la llegada del buen tiempo y en el que ver la parte más humana de algunos seniors con sus hijos pequeños o los jefes enfundados en trajes de sumo peleando en un ring circular.

Vitra

El verano ha quedado oficialmente inaugurado este fin de semana con la fiesta de verano de Vitra, compañia de muebles de diseño de alto standing, a la que nos ha invitado el despacho en el que trabajo. La fiesta se celebraba en el Esma Sultan, una antigua casa de verano de la hija de un sultan otomano. Después de la caida del Impero Otomano pasó a ser una fabrica de tabaco y en 1975 sufrió un incendio. En los 90 fue adquirida por la cadena de hoteles Marmara y renovada como un espacio para celebrar conferencias y este tipo de actos sociales. El edificio conserva su fachada orginal de ladrillo y el interior esta totalmente renovado con una segunda piel de vridrio. Aunque el punto fuerte de este sitio es su localización, a la orilla del Bosforo y al lado del primer puente que conecta Europa y Asia.

Los invitados eran mayoritariamente despachos de arquitectura con lo que me encontre con algunos amigos y conocimos a algunos espanoles arquitectos que tambien trabajan aqui, lo que confirma que mi aventura no es tan particular despues de todo

La noche discurrió con música jazz en directo, amenizada con un gran catering de comida y diversos postres en vasito de chupito en esa tendencia moderna a deconstruir los sabores en pequeñas dosis estilizadas.

Con Maria, la nueva chica de Barcelona del despacho, estuvimos socializando con la gente del despacho y de otras oficinas, y disfrutando las espectaculares vistas sobre el Bosforo y la costa asiatica, con unos añorados mojitos para entrar en el ‘modo verano’.

La noche no se alargo, ya que al dia siguiente teniamos picnic organizado tambien por la empresa, del que escribire en el proximo post, asi que acabamos la noche en un restaurante cercano comiendo kokoreç y luego emprendimos la vuelta a casa.