Nieve

Imagen

Bakkal

Una de las cosas más interesantes, y en mi opinión, fantásticas, de Turquía, son los bakkal: las tiendas de comestibles o tiendas de barrio. Mientras que en otros países estas tiendas tienden a desaparecer en favor de los super o hipermercados en Turquía conviven en armonía o incluso tienen más presencia que los modernos supermercados: los encuentras en prácticamente cada esquina. Por otra parte mientras que en España viene siendo habitual que sean llevados por gente extranjera(por indios o pakistaníes en Barcelona, por chinos en Madrid, por poner los ejemplos que conozco de primera mano), en Turquía  son llevados por una misma familia turca por varias generaciones y sueles ver a varios de ellos(tíos, sobrinos, abuelos)trabajando en las mismas. Esta forma de micronegocio es parte indispensable del día a día en Turquía y son más que un simple sitio donde vas a comprar, conocen a todo el barrio y en algunos casos son como parte de la familia.

Otra cosa que las hace competitivas es su horario: abren todo el día y no suelen cerrar más temprano de medianoche y algunas en el centro están abiertas 24h. Pero la genialidad y utilidad de estas tiendas no se queda aquí, pues puedes encontrar casi de todo, desde pan fresco hasta alcohol pasando por frutas y verduras, casi todo al mismo precio que en un supermercado (mientras que en Madrid tienes que aceptar ver a los chinos comprando su mercadería al por mayor en el Día para luego revendertela al triple).

Hasta aquí ya valdría para admirar estas tiendecitas que te salvan la vida pero lo que es para quitarse el sombrero es que si tienes la suerte ( y es muy fácil que así sea ya que pueblan Estambul) de tener una tienda abajo de casa o en la esquina y tienes una ventana o balcón a la calle…ni siquiera tienes que bajar a por la comida: basta con llamar al propietario de tu bakkal local(en mi caso Serkan abi “el tío Serkan”), decirle lo que necesitas, ya sea una barra de pan, una botella de vino o cosas para cocinar tu cena y esperar apenas unos minutos. En mi caso salgo a la terraza y deslizo con un cordel edificio a bajo una cestita de mimbre. Serkan abi sale de su establecimiento, pone la comida en la cesta, recoge el dinero, deja el cambio(y puedes incluso pagar con tarjeta de crédito!) y vuelve a su tienda respondiendo con la mano a mi gracias. Subo la cestita y ya tengo mi comida. Simplemente genial.

Corre Forrest, corre

Como una de las resoluciones de este 2012 me he propuesto seguir en forma con la dinámica que me llevó a correr los 15km de la Maratón de Estambul el pasado octubre. Así que, extrañado de no ver normalmente a nadie corriendo cuando salgo por la costa, buceo un poco en internet y descubro que hay un grupo de corredores que se reúnen en un bosque del que no tenía conocimiento, el Belgrad Ormani, de 5500 hectareas de superfície al norte de estambul. El nombre proviene de los antiguos habitantes de Belgrado que fueron tomados prisioneros por los otomanos durante el asedio a la ciudad en 1521 y se establecieron allí en un pueblo abandonado.

Después de un intercambio de mails con uno de los organizadores me informan que organizan una carrera de 6km y estoy invitado a unirme. Me despierto el sábado a horas intempestivas y, con amenaza de lluvia, tomo el metro en mis ropas deportivas al punto de encuentro, desde el que voluntarios nos acercan en coche hasta el bosque protegido(con pago de entrada incluida). Nada más llegar me sorprende la profundidad y la frondosidad del bosque de robles, tan cercano a la ciudad.

Tras comprobar que no soy el único extranjero y conversar con unos cuantos de mis compadres guiris, caliento en el sendero de grava roja junto a un americano profesor de inglés.

Luego reparten los numeros para la carrera, dan premios a los ganadores de la última carrera mensual y da comienzo la carrera en la que participamos más de 100 personas de todas las edades y condiciones. El recorrido es alrededor de un lago alargado con algunos desniveles y un ambiente(el del bosque y el de la gente) genial. A pesar de llevar un tiempo sin correr voy manteniendome y acabo en unos 32min, lo que supone una buena marca para ir batiéndola en próximos eventos. Al finalizar la carrera nos esperan con te, agua, tarta y borek.

Luego vuelvo en el mismo coche que a la venida y nos detenemos, por supuesto, a desayunar. Ahí me explican que la mayoría del grupo va a ir a la media maratón que se organiza en Antalya en marzo. Esto inmediatamente enciende una lucecita en mi cabeza. Y si este es mi próximo desafío?…sabiendo que pude con los 15 km sería otra marca a batir…