Príncipes

El fin de semana decidí unirme a una excursión de un día a las Islas Príncipe organizada por la universidad. Las Islas Príncipe son un conjunto de 9 islas a una hora en ferry al sur de Estambul. Su nombre viene de los tiempos otomanos en que la realeza y los sultanes se exiliaban allí. Son un destino popular aquí para una excursión de un día debido al hermoso paisaje, la tranquilidad y que sus únicos medios de transporte son carruajes tirados por caballos o bicicletas.

Con el grupo llegamos a la mayor de las islas, Büyükada(isla grande) con un area de 5 km2, en un ferry lleno hasta decir basta y alquilamos bicis por todo el día. Durante el trayecto tienes que ir atento a los locos conductores de los carruajes y los caballos suelen pasarte relinchando a escasos centímetros.

La isla está poblada de hermosas casas victorianas de madera perteneciantes a gente adinerada que la usan como segunda residencia junto a otras abandonadas en pesimo estado. La vuelta a la isla en bici resulta relajante y a la vez un buen ejercicio aunque es una lástima que en la mayoría de sitios te cobren para acceder a las playas.

En la cima del monte más alto hay una iglesia, Aya Yorgi, a la que se llega tras ascender por un empinado camino de tierra. Es sitio de peregrinaje y la gente sube con hilos de colores que va dejando en el borde del camino. Dicen que si llegan a la iglesia sin que se rompa su deseo se cumple. Por supuesto muchos se cortan entre las bicis que la gente sube a cuestas. También hay otra gente que va con cajas con terrones de azúcar y te ofrecen tres. Tienes que pedir un deseo y si se cumple tienes que volver y hacer lo mismo.

Ya veremos si vuelvo o no.

Estudiante de nuevo

Supongo que me acostumbraré pronto a estar sentado en aulas atendiendo al profesor, estudiar en casa o caminar por los pasillos de la universidad pero en esta primera semana todo sabe a nuevo, todo huele a descubrimiento.

Empezé la semana sin tenerlas todas conmigo, desconfiando de que las clases fueran a ser en inglés y me llevara la gran sorpresa. Despues de preguntar, buscar y orientarme encontré el aula de la primera clase, Sunlighting in Architecture. Éramos apenas 15 y había otros dos estudiantes extranjeros, de Irán. Cual fue mi sorpresa al descubrir que podían hablar turco y ahí mis miedos volvieron. Afortunadamente al hablar con la profesora y entender que no iba a pillar ni papa dió la clase en inglés con algunos momentos para responder dudas en turco. Que de todos los alumnos yo sea el único que no hable turco y hagan la clase en inglés demuestra una gran consideración por la que estoy agradecido.

El martes vino la primera sorpresa cuando cambiaron la clase obligatoria de “Advanced Mathematics” por una de programación matemática en turco. Depués de ir desde mi facultad a la Facultad de Administración de Empresas en teleférico (sí, un pequeño teleférico para 6 personas sentadas que atraviesa un parque en forma de valle) descubro que efectivamente es como chino mandarín al juntar programación con turco. Por suerte no tendré que tomar esa clase y el próximo semestre la sustituirán por una materia más adecuada al máster. Y en inglés.

El miércoles me desplazé al gran campus de Maslak en metro y tuve una clase con la coordinadora del master que, de nuevo, muy amablemente la hizo en ingés sólo por mi. Y hoy he tenido una clase de Proyectos con ella que en realidad es la preparación del tema para la Tésis así que es más bien una tutoría con la coordinadora en su despacho. Tres alumnos, la profesora y su gordísimo gato Sarfield(un juego se palabras entre Garfield y Sari, amarillo en turco).

Así que ahora respiro aliviado ante la perspectiva del semestre y disfruto de las ventajas de ser estudiante de nuevo, como viajar en transporte público por la mitad o el comedor de la universidad, donde puedo comer tres platos(generalmente sopa, carne y arroz o bulgur), postre, pan y agua por la módica cantidad de dos liras(81 céntimos!). Me explota la cabeza cada vez que lo pienso. Creo que iré a comer a la universidad aunque no tenga clases.

Fortaleza

En mi último fin de semana antes de empezar las clases me encuentro con un mensaje de la organización para erasmus invitándome a un desayuno y una visita a una antigua fortaleza otomana. Así que hago valer mi posición de “falso erasmus” y me animo a ir. Me encuentro en la parada de metro cercana a casa a dos chicas sosteniendo una gran bandera de la organización para señalar el punto de encuentro. Enseguida empiezo a conversar con el grueso de los erasmus, el gran grupo de alemanes. También hay un par de italianos bastante graciosos aunque como todo el mundo habla inglés no hago uso de mis habilidades lingüísticas.

Tras recoger al siguiente grupo vamos al norte de Estambul, al barrio de Istinye(un barrio de segundas residencias para gente de clase alta junto al Bósforo) a desayunar a un gran salón. En otro momento me detendré en la que es la comida más importante para los turcos pero sólo decir que el desayuno(kahvealti) siempre incluye té(çay), queso blanco(beyaz peynir), queso amarillo(kasar), tomates(domates), olivas verdes y negras(zeytin), un tipo de omelet preparado con diversidad de ingredientes(menemen) y pan(ekmek).

Junto a otro gran grupo de estudiantes tomamos un ferry desde la costa para dar una vuelta por el Bósforo. Las vistas son geniales y el día acompaña. Siguiendo de norte a sur vamos pasando por los dos grandes puentes que cruzan el estrecho, antiguos palacios de pashas y residencias de lujo hasta llegar al puente de Gálata y la ciudad antigua. Luego el barco da la vuelta y volvemos bordeando la ribera asiática, con sus antiguas casas de madera, su carácter más verde y niños lánzandose al agua en calzoncillos.

Tras ello toca la visita a la Fortaleza Rumelia, construida por el sultan Mehmed II en sólo 4 meses de 1452, para controlar el paso de barcos por el estrecho, poco antes de la conquista otomana de Constantinopla. Del castillo quedan los torreones y escaleras abiertas(sin ningún tipo de barandillas, por lo que es gracioso ver como el guardia se pasa todo el rato tocando un silbato para alertar a la gente). Lo mas interesante es el contraste de vistas que ofrece del estrecho. A continuación, al ser un gran grupo, me uno al de italianos y alemanes con los que había pasado el día y caminamos los aproximadamente 6 kilómetros que separan el segundo del primer puente para acabar exhaustos en el barrio de Ortaköy comiendo un sensacional lahmacun(lo que conocemos como “pizza turca” pero que aquí es realmente casera y deliciosa).

Acabo exhausto y un dolmus(un taxi compartido, un divertido medio de transporte) me lleva directo a la cama.

PD:pulsar en las fotos para verlas en mayor calidad

Orientación

Día interesante de reintroducción a la vida de estudiante. Me he colado, como “falso erasmus”, en el Orientation Day de los erasmus en el campus principal de mi universidad. En realidad este está a 25 minutos en metro del centro y mi facultad a escasos 10 caminando pero me ha parecido que valía la pena entrometerme para tratar de sacar algo de información útil para la vida de estudiante(no se si me acostumbraré a pensarme así de nuevo). Tras darnos el paquete de bienvenida clásico(agenda, mapa del campus, librito con tópicos sobre turquia…) nos han reunido a unas 200 personas en un salón de actos y ha tocado sesión de autobombo de la universidad: que si tiene más de 200 años, que si las clases son en inglés que si patapum patapam. Por suerte no se ha extendido demasiado y han empezado con información más pragmática acerca de las clases, a quien consultar, como conseguir los permisos y el carnet de estudiante, etc.

Tras conocer a algunos “españoles por el mundo”, la mayoría ingenieros, un par arquitectos, me ha divertido observar lo que les había sorprendido a los recién llegados: que si lo que se parecen las liras a los euros, que si los kebaps no tienen salsa aquí y vienen en pan de bocadillo, que si merhaba(hola) y güle güle(adiós).

Luego ha venido al rescate Hilal, recién llegada de Barcelona, y con su encanto – y el ligero detalle de que habla turco – hemos solucionado bastante papeleo tanto de su tesis como de mi carnet de estudiante para viajar más barato. Hemos conocido incluso a un turco que hablaba con bastante fluencia español(ojo al dato:el tío habla francés, pilla un diccionario y un libro de gramática y aprende sólo. Quien tuviera esa facilidad!) y nos ha comentado que en el Instituto Cervantes se reúnen una vez por semana para hablar español. No creo que sea el sitio para mi pero quizás pueda pasar alguna vez ya que dice que va gente española y latinoamericana por allí y cualquier contacto puede ser interesante.

Después hemos comido gratis en la cantina de la universidad gracias a la organización. Una bandeja con sus correspondientes huecos para una sopa de tomate caliente, unas albondigas rebozadas con pepino, una ensalada de alubias y una pera. Todo más que aceptable. Por curiosidad he averiguado el precio: 2 liras(al cambio de Septiembre 2011 eso son 83 centimos de euro!). Aún recuerdo que en mi uni hace de esto cinco años un menú te salía por 7 y pico. Hagan sus cuentas señores. Creo que me va a gustar comer aquí.

Hogar, dulce hogar

Un soleado domingo escribiendo desde la que será mi habitación a partir de ahora. Home sweet home, como el nombre de nuestra red de internet.

Finalmente pude hacer la mudanza de mis trastos gracias a la ayuda de Burcu, hermana de Hilal, y su futuro marido. La verdad es que ambas casas no estan muy lejos pero con el caótico tráfico de aquí(otro día me detendré en explicar mis experiencias de formula uno vividas en taxis aquí) acabamos haciendo la mudanza por la noche y con el peso de los maletones vino como caido del cielo que pudieran ayudarme.

Así que mi piso está situado a escasos 4 minutos caminando de la plaza Taksim, el centro neurálgico del Estambul moderno, donde empieza la famosa calle Istiklal, donde pasa todo y donde encuentras bares ,restaurantes, librerías, tiendas de música y por donde pasan tres millones de personas al día durante los fines de semana. Aún así este es un barrio bastante tranquilo aunque a la vez de moda, Cihangir, por el proceso de gentrificación que ha sufrido en los útlimos 10 o 15 años. Se me ocurre como ejemplo de comparación el Born en Barcelona, por el que no hubieras pasado en tiempos pre-olímpicos y ahora es un barrio bohemio con bares y tiendas fashion. Algo parecido aqui pero “allaturca”, es ecir, sin un plan definido, bastante espontáneo.

El piso es un cuarto(sin ascensor como la mayoría aquí) y en si ocupa toda la planta. Su distribución es bastante curiosa ya que es prácticamente un recorrido en circulo donde el centro tiene los núcleos húmedos(cocina, dos baños, trastero) y en el exterior estan las habitaciones, comedor y dos terrazas, a cual más grande. Espero que el invierno llegue tarde para poder disfrutarlas debidamente, como esta mañana, en la que he desayunado con las vistas al Bósforo y el sol reflejado en sus aguas. Lo he hecho en compañía de dos de los compañeros: Anton, el australiano (y su novia turca) y Nelli, la alemana pelirroja que está aquí por unas prácticas de trabajo social. Parecen gente bastante afable, hemos conversado sobre el barrio y donde aprovisionarse. Me gusta la mezcla de nacionalidades aquí y que los tiempos de piso erasmus sean tiempos pasados.

Creo que me va a gustar vivir aquí.

Evim Güzel Evim!(hogar dulce hogar!)

Una semana

Se cumple una semana de mi llegada a Estambul y el balance es, lo puedo decir ahora, muy positivo.

Eso si, ha sido una semana de locura, llena de estres, nervios y problemas que parecian insolucionables. Y aun asi aqui estoy, entero y avanzando, poquito a poquito. Ya he vencido mis dos primeras batallas: la de encontrar piso y la de lograr matricular mis clases del master.

De la primera aventura hablo en el anterior post: he visto de todo y con la experiencia adquirida en Madrid en referencia a buscar, alquilar y compartir piso iba con un ojo critico en cada uno de los sitios que veia. Y he visto de todo. El primer piso que vi luego me entere a traves de  la pagina donde se anuncian que el dueno se dedica a estafar a la gente, no les devuelve la fianza. Otro era en un barrio bastante poco insalubre y mas bien poco recomendable donde la puerta era un agujero en la pared con los ladrillos vistos. Mi preferido es el del cantante de opera-gay-curador de bioenergia de nombre Deniz(que segun el significa ‘le mer’ dicho en un frances con divertida pluma). El piso estaba muy bien, estrategicamente situado muy cerca de la torre de Galata y con una vista de Estambul indescriptible. Pero era una habitacion muy pequena extremadamente sobrevalorada. Manana me ayudan a hacer la mudanza a mi nuevo piso, que promete mucho y espero que cumpla. Alli tendre internet e intentare actualizar este blog al menos semanalmente.

El segundo asunto, la matriculacion de mis clases ha sido un agitado viaje a traves de la burocracia turca que consiste en que nadie sabe muy bien como funciona las cosas ni como solucionar tu problema y te envian a preguntar a otra persona. Y asi hasta que se acaba el dia y terminas como has empezado. Riete de la burocracia espanola. Estos ultimos dias se han parecido mas a una aventura grafica en el que ir adquiriendo cosas(una direccion mail,un password,un numero de extranjero…) para ir pasando de pantallas. A eso sumale mi turco super basico y su ingles mas basico aun(gracias a mi amigo Ahmet que pacientemente y con sentido del humor me ha ayudado a desenredar este entuerto) y anadele unas gotitas de un campus de organizacion pesima y tienes una batalla servida.

‘Bügün git, yarın gel’ Vienes hoy, sales manana. Gran dicho turco para resumir todo este lio que a fuerza de insistir he solucionado hace pocas horas. Respiro aliviado. No nos venceran.

Estambuleando

Al fin. Parece que no llegaria nunca este momento y luego ha llegado como un huracan. En Estambul, estambuleando al fin. Desde hace casi una semana estoy en esta ciudad, lidiando con los primeros pasos de mi estancia aqui. Por suerte dispongo de amigos que me han ayudado y continuan ayudando asi que no me siento solo aunque sea mia la lucha por establecerme y acomodarme.

Por el momento estoy en casa de Pınar, amiga de Hilal, que tiene un piso para ella sola en Nişantaşi, una zona alta, relativamente centrica y bohemia de la ciudad. Esto facilita mis desplazamientos a la busqueda y captura de piso donde vivir. Pınar( con i sin punto, pronunciada como neutra) ha sido muy amable de acompanarme a mirar los pisos y hacerme de traductora. Hubiese sido – bastante- complicado sin ella saber como desplazarme y comunicarme y por como esta estructurada(o mas bien desestructurada) la ciudad pasara un tiempo hasta que entienda como moverme, como orientarme,como no sentirme perdido.

Debo decir que ir a ver pisos compartidos(aparco mi idea de un estudio por mi cuenta ya que la mayoria vienen sin amueblar y mi presupuesto me pide la compania de otros seres humanos por el momento) es una experiencia interesante. Te permite radiografiar la vida de otros durante unos minutos y proyectar la tuya propia en un ambiente ajeno. He visto de todo, desde estudiantes de arquitectura a americanos profesores de ingles pasando por un cantante de opera y ‘profesor de bio-energia’. Hay muchas personas curiosas en esta vida. Algunos de los barrios hacen parecer el Raval de Barcelona un barrio de lujo. Otros son de una belleza inesperada y unas vistas enmudecedoras, lo que hace de esta ciudad un sitio de contrastes como ningun otro que haya visto.

Ayer vi el piso en el que habia depositado mis esperanzas, y sali algo decepcionado ya que la habitacion, a pesar de la mucha luz, tranquilidad y techos altos era algo mas pequena de lo esperada y, como parece habitual aqui en pisos compartidos, la sala de estar estaba en la entrada con lo que si la habitacion no es lo suficientemente grande no tienes un sitio donde ‘hacer vida’.

Sali pensando que si el ultimo piso no me convencia cogeria este hasta nuevo aviso. Entonces en el ultimo instante y ultima visita aparecio el piso que estaba buscando. A 10 minutos caminando de la universidad donde hare mi master, en un barrio tranquilo y residencial pero a la vez ‘de moda’. Un piso enorme con una terraza brutal con vistas para hacer grandes desayunos turcos. Una habitacion grande que da a una segunda terraza, un gran comedor lleno de sofas y una pantalla para proyectar y una gente bastante agradable, con una concivencia familiar, edad similar a la mia y reglas de convivencia y silencio. Me han llamado esta manana para confirmar que ‘estoy aceptado’ asi que despues de saltar de alegria me mudare este fin de semana, con un peso quitado de encima, emocionado de haber encontrado esa joya a un precio asequible para mi bolsillo. Conmigo creo que seremos 5: ayer conoci a la chica turca Damla y al chico australiano y se que hay una alemana mas y otra persona que esta por llegar. Parece que va a ser como la onu y solo he convivido con otras dos personas a la vez en el pasado pero me parecio especialmente resaltable lo bien que parecian llevar las cosas y el ambiente no-erasmus a pesar de las multiples nacionalidades. Veremos.

Insallah!(ojala, como dicen aqui)